lunes, 26 de agosto de 2013

Muchos me conocen, otros no… como sea.
Desde que nací mi vida se convirtió en una desgracia y todas las personas que cruzaban por mi camino se encargaban de eso. Pero… hice un juramento, un juramento de no dejar que nadie me volviera a pisotear y para hacerlo mas formal cree una lista negra, allí empecé a cumplir mi misión.

Los primeros fueron mis padres, ellos me abandonaron cuando yo era muy pequeña, la última vez que los vi fue en es su funeral, todavía lo recuerdo como si fuera ayer… aquí tengo el cuchillo como una reliquia, recuerdo como los degollaba poco a poco mientras se tragaban su propia sangre, sus cuerpos se retorcían gritando de dolor, hasta que… dejaron de respirar.

Luego me encargué de estrangular al tipo que me violo, el muy idiota pensaba que no me la iba a cobrar, después de ahorcarlo le corté su pene, lo mezcle en la licuadora y secuestre a su madre para hacérselo tragar hasta la última gota.

Me case a los 22 años con un hombre que me mostró la vida con un color de rosas, todo muy lindo hasta que… me mostró su verdadera cara igual que todos, lo que hice fue esperar a que entrara a la bañera, corte un cable y así lo electrocute, luego, lo corte en pedazos y se lo di de comer a los perros.
También recuerdo aquella muchacha a quien tuve que engañar para que me brindara asilo en su casa, pero… parece que no era tan estúpida porque descubrió algo sobre mis planes, así que no me quedo de otra que caerle a apuñaladas cuando dormía, recuerdo como la traspasaba una y otra y otra vez… hasta que se fue con Cristo resucitado.

Una vez un investigador trato de descubrirme, bueno… tuve que acostarme con el varias veces y hacerle creer que lo quería, hasta que en una de sus visitas lo envenene, lo ate a un árbol y lo queme.
Odio el amor, odio a las personas y odio la vida, porque por ella me convertí en lo que soy. Pero aun así no me arrepiento de nada. Amo la sangre, amo como los cuerpos se retuercen de dolor.

Aun tengo aquella lista negra aunque… por desgracia no he cumplido totalmente mi misión… hay una persona que no he podido matar, esa persona ha sido quien me ha vuelto la vida miserable por años y siempre se me escapa, pero al fin se que lograre mi meta, tal vez esa persona ya no me reconozca por todas las cirugías que me he hecho.

Pero… su cara nunca se me olvidara y mas ahora que tendré la dicha de que no iré sola al infierno (tiro)… dulce sueños perra.

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